El Hijo de Sam (RSR)

 PERFIL DEL ASESINO

El caso del "Hijo de Sam" sumergió a la ciudad de Nueva York en el verano más sangriento de su historia (1976-1977). David Berkowitz, un joven solitario y excombatiente, se convirtió en el depredador más buscado de Estados Unidos. Lo que hace a este perfil fascinante y aterrador no es solo su puntería letal con un revólver calibre .44, sino su justificación sobrenatural: Berkowitz afirmaba que el perro de su vecino, un labrador negro llamado "Harvey", estaba poseído por un demonio milenario que le ordenaba salir a cazar "sangre joven". Su figura representa el caos absoluto de una urbe que se sentía impotente ante un verdugo invisible.

Cara del asesino


LUGARES DE LOS HECHOS

El asesino no se limitó a un solo barrio, lo que provocó que toda la metrópoli viviera bajo un toque de queda no oficial. Sus ataques se concentraron en áreas residenciales y zonas de ocio: El Bronx fue el punto de partida. Allí atacó a dos mujeres jóvenes que charlaban en un coche aparcado, estableciendo su modus operandi preferido. En Queens perpetró la mayoría de sus ataques, disparando contra parejas en zonas de "miradores" o cerca de discotecas. También en Brooklyn, donde el pánico alcanzó su clímax. Los ataques en plena calle demostraron que nadie estaba a salvo, ni siquiera bajo las luces de la ciudad. Y Yonkers,  aunque no fue el escenario de sus crímenes principales, fue el centro de su vida cotidiana y donde finalmente la realidad y sus delirios colisionaron.

Lugar del asesinato


VÍCTIMAS

Berkowitz tenía un objetivo específico y letal: centró sus ataques en parejas jóvenes y mujeres con el pelo largo y oscuro, lo que provocó tal pánico en Nueva York que miles de mujeres optaron por cortarse el cabello o teñírselo de rubio para intentar pasar desapercibidas ante el asesino. El ciclo de violencia comenzó con Donna Lauria (18 años), la primera víctima mortal, tiroteada mientras se despedía de una amiga frente a su casa. Posteriormente, Alexander Esau y Valentina Suriani, una pareja joven, fueron asesinados en su coche en el Bronx, lugar donde el criminal dejó su primera carta manuscrita. Los ataques continuaron con Christine Freund y John Diel, asaltados al salir de un cine; Christine falleció en el acto, mientras que John sobrevivió para aportar una descripción fragmentada del atacante. Finalmente, las últimas víctimas confirmadas fueron Stacy Moskowitz y Robert Violante; Stacy murió a causa de las heridas y Robert perdió la visión de un ojo en un ataque que, paradójicamente, dejó la pista definitiva de tráfico que conduciría a la captura final de Berkowitz.

Víctimas de Berkowitz


MENSAJES

Al igual que el Zodiaco, Berkowitz buscaba el diálogo constante con las autoridades para alimentar su propio ego, dejando cartas en las escenas del crimen dirigidas específicamente al capitán de la policía, Joseph Borrelli, y al columnista Jimmy Breslin. Fue en estos escritos donde se autodenominó por primera vez como "The Son of Sam" (El Hijo de Sam), confesando con frialdad: "Soy un monstruo. Soy el Hijo de Sam. Me encanta cazar". Sus textos representaban un desafío abierto, una mezcla de poesía macabra y burlas directas a la policía en las que se mofaba de su incapacidad para detenerlo, llegando a advertirles: "No piensen que porque no he escrito en un tiempo me he ido a dormir. Sigo aquí. Como un espíritu que vaga por la noche".

Mensaje hacia las autoridades


RESOLUCIÓN

La caída del "Hijo de Sam" no fue por un perfil psicológico, sino por un error logístico banal. La noche del último asesinato, un testigo vio a un hombre retirando una multa de tráfico de su coche cerca de la escena del crimen. La policía rastreó todas las multas puestas esa noche en esa zona y llegaron al nombre de David Berkowitz.

El 10 de agosto de 1977, cuando los agentes lo rodearon frente a su casa en Yonkers, Berkowitz simplemente sonrió y dijo: "Me atraparon. ¿Por qué tardaron tanto?". Fue condenado a seis cadenas perpetuas consecutivas. Años después, desde prisión, admitió que la historia del perro poseído era una invención para intentar pasar por loco, aunque el rastro de terror que dejó en Nueva York fue muy real.



DOCUMENTAL NETFLIX

Conversaciones con asesinos: Las cintas del Hijo de Sam
  • Fue publicado en 2025
  • Es una miniserie
  • Su público es +16
  • Es un documental
Esta serie documental mezcla entrevistas actuales con grabaciones inéditas para explorar el impacto del asesino en serie David Berkowitz en el Nueva York de los años 70.


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